cuando las fieras que tiene mi musa en su cabeza le atacan…mi musa no se pone nerviosa…se pone su traje de domadora…y lo más importante, su sonrisa…sabe que las domará, que lo superará, que será duro, pero ella puede…con eso y más…porque mi musa es fuerte, aunque ella a veces no lo crea…y mi musa es hipnóticamente bella, aunque ella tampoco lo quiera ver…pero sí, deliciosamente bella…como siempre…